Con fuerte contenido político y económico, el texto incluyó críticas al FMI, al Gobierno de Cambiemos, y el reclamo por la legalización del aborto. Ni una menos. El documento incluyó críticas al FMI y al Gobierno de Mauricio Macri.

En su quinta edición, la marcha Ni Una Menos estuvo atravesada por reclamos de índole política y económica que se plasmaron en el documento final del colectivo que incluyó reclamos contra la violencia machista y económica, pedidos a favor del aborto y de la Educación Sexual Integral (ESI), y denuncias contra el modelo económico macrista y el ajuste en el Instituto Nacional de la Mujer (INAM) a cargo de Fabiana Túñez.

«Estamos acá una vez más para tomar las calles y manifestarnos, para decir basta de violencia económica, sexista, racista y clasista contra las mujeres, lesbianas, travestis, trans, bisexuales, no binaries, gordes e intersex; de la clase trabajadora: ocupades, desocupades, precarizades, piqueteres y de la economía popular, visibilizando especialmente a las mujeres indígenas, originarias, afroargentinas y negras en pos de empezar a saldar la deuda histórica para con ellas y todas las identidades vulneradas por el capitalismo patriarcal y el modelo económico de Mauricio Macri y la alianza Cambiemos, sostenido por su gobierno y los gobiernos provinciales que precarizan nuestras vidas y profundizan todas las desigualdades y las opresiones», comienza el documento en el que el colectivo se identifica como «un movimiento antiimperialista, anticapitalista, antipatricarcal, anticlerical, antiracista, antibiologicista y antineoliberal». #NiUnaMenos

Tras exigir que se declare «la emergencia en violencia de género en el país», detalla que «desde la primera movilización por Ni Una Menos en 2015, hubo alrededor de 1193 femicidios».

En este sentido reclama: «Basta de violencia hacia las mujeres, travestis, trans y no binaries. Presupuesto para la construcción de los refugios que contempla el Plan Nacional de Erradicación de la Violencia hacia las Mujeres. Asistencia legal y psicológica para víctimas de violencia».

En cuanto al aborto, sostiene: «A las dos cámaras del poder legislativo la aprobación del proyecto de ley de Interrupción Voluntaria del Embarazo presentado por la Campaña Nacional por el Derecho al Aborto Legal, Seguro y Gratuito. Aborto legal ya. No hay Ni Una Menos con muertas por abortos clandestinos».

Y sigue: «cumplimiento de la Interrupción Legal del Embarazo en todo el país, sin restricciones y con las técnicas recomendadas por la OMS». Y piden el fin de la «violencia institucional, racista y colonialista para les integrantes de los pueblos originarios e indígenas, de la comunidad afro y de las personas racializadas. Por infancias felices, libres de racismo y de todo tipo de violencia y discriminación».

Asimismo reclama la implementación de la Ley N° 26.485 de Protección Integral contra las violencias y señala tanto al Gobierno como a la titular del INAM, Fabiana Túñez, como los responsables «de los recortes de presupuesto y el ajuste en todos los programas contra las violencias».

Además se pronuncia a favor de la separación de la Iglesia del Estado. «Fuera las iglesias y organizaciones clericales de la salud y la educación. Basta de financiamiento a las iglesias y tercerización de programas y tareas de asistencia a las iglesias. Abajo el 0800 celeste de Vidal en la Provincia de Buenos Aires», enfatiza.

En cuanto a la Educación Sexual Integral (ESI), plantea: «Seguimos exigiendo la implementación plena de la Educación Sexual Integral, laica, feminista y con perspectiva de género para todos los niveles educativos en todo el país, así como presupuesto acorde para su ejecución».

En el plano económico, el documento manifiesta su rechazo a «las reformas laboral y previsional exigida por el FMI» y pide por la «recomposición del salario destruido por la inflación».

«La enorme transferencia de recursos hacia los grandes capitales financieros mediante una devaluación que destruyó buena parte del salario, la fuga de divisas, el acuerdo con el FMI, la justicia patriarcal y la reforma previsional, así como la política de persecución, represión y criminalización de la protesta social y de guerra contra nuestro pueblo, precarizan día a día nuestras vidas.

Ante este momento, los feminismos tenemos que ser resistencia y alternativa porque tenemos la tarea ineludible de aportar una alternativa de futuro para que el pueblo no siga pagando las consecuencias de esta crisis», expresa. El extenso texto también pide por los derechos de afrodescendientes, migrantes, indígenas y gordxs.

En ese punto denuncia «el proceso de sistemático de patologización y estigmatizatización de los cuerpos gordos y exigimos respeto por la autonomía corporal». En cuanto a los migrantes pide la «nulación definitiva del DNU 70/2017 contra migrantes» y rechaza «las expulsiones y separaciones de familias».

Fuente www.perfil.com