Pullaro llamó a licitación de obra vial en el polo portuario de Rosario y cobrará una tasa al transporte para financiar el matenimiento

La provincia de Santa Fe licitó la segunda etapa del llamado Camino a la Cremería para avanzar antes de la próxima cosecha con una obra vial estratégica en el polo portuario del Gran Rosario. Por ese corredor transitan miles de camiones para las terminales del Cordón Industrial.

La licitación se lanza en el marco del plan de obras para reconstruir las rutas provinciales y en medio de una discusión incómoda con el agro: cómo financiar el mantenimiento permanente de la infraestructura que sostiene al principal complejo exportador del país.

El gobierno santafesino negocia con la Bolsa de Comercio de Rosario y los intendentes del cordón industrial la creación de un fideicomiso que se financie con el cobro de una tasa al transporte de cargas para sostener las obras viales que demandan los accesos a los puertos.

«El que rompe paga», dicen en el equipo del gobernador Maximiliano Pullaro para aclarar que solo se aplicaría al transporte pesado.

Sin embargo, la iniciativa ya generó resistencia entre los agroexportadores y la Sociedad Rural, que advirtieron que se trataría de «un nuevo impuesto» sobre la producción. La Bolsa de Comercio de Rosario respaldó el plan de Pullaro si los fondos no se desvían para otros destinos ajenos a los intereses del campo.

«Son obras muy costosas donde la provincia invierte muchos millones pero que si no tienen mantenimiento vuelven a romperse en poco tiempo», explican en el entorno del gobernador.

Pullaro avanza en la licitación del Camino a la Cremería que tiene un presupuesto cercano a los 15 mil millones de pesos y un plazo de ejecución de ocho meses e incluye la construcción de una rotonda en el cruce de la ruta provincial 25 con la A012, además de la repavimentación de más de nueve kilómetros en uno de los tramos más deteriorados de la zona.

La idea del ministro de Obras Públicas, Lisandro Enrico, es iniciar en julio, cuando esté terminando el grueso de la cosecha y llegar con los trabajos lo más avanzado posible para marzo de 2027, cuando el flujo de camiones se vuelca nuevamente a las rutas.

El Camino de la Cremería es uno de los accesos más críticos al cordón industrial: casi el 76% del tránsito corresponde a camiones pesados y por esa traza circula buena parte de la producción que luego se exporta por los puertos del Gran Rosario donde se concentra cerca del 80% de los despachos de granos.

Comparte esto:

Entradas relacionadas