En esta ciudad de General Pico se llevó a cabo el acto central al cumplirse un nuevo aniversario de la Declaración de la Independencia, que estuvo a cargo de las autoridades de los gobiernos provincial y municipal y el Ejército Argentino.

A las 10.15 tuvo lugar la recepción de autoridades en el hall de la municipalidad y más tarde se dieron cita para participar del Solemne Tedéum.

Con posterioridad al oficio religioso se dio comienzo al acto central que fue presidido por la diputada provincial, Alicia Mayoral, a cargo del Poder Ejecutivo de la provincia, autoridades municipales, policiales, fuerzas seguridad y de la justicia.

Tras entonarse el Himno Nacional Argentino hablaron a los presentes el intendente Juan José Rainone y el ministro de Gobierno y Justicia, Daniel Bensusán.

Luego comenzó el desfile cívico militar que contó con la presencia de escuelas de bastoneras, entidades educativas en los niveles primario, secundario, terciario y de adultos; grupos scouts, asociaciones, clubes, bomberos voluntarios, veteranos de Malvinas, Ejército Argentino, organismos policiales y las formaciones vehiculares del Ejército Argentino, Policía de La Pampa, Bomberos Voluntarios, Municipalidad de General Pico, Autos Antiguos y Agrupación Gaucha Maracó.

Por último, se compartió el tradicional chocolate patrio con tortas fritas.

PALABRAS DE BENSUSAN

El ministro Pablo Daniel Bensusán, dijo en su discurso que “ya transcurrieron 203 años de la declaración de la Independencia que nos presentó ante el mundo como un pueblo decidido a gobernar su patria, tomando sus propias decisiones, sin depender de ningún poder foráneo. una nación que impulse sus propias políticas de Estado, para desarrollar sus potenciales productivos, para integrar el país y para mejorar la calidad de vida de todos los habitantes de esta tierra”, afirmó.

“Hoy vivimos tiempos convulsionados y difíciles, donde la esperanza de un futuro mejor a veces parece que se nos escapa de las manos. Momentos, donde el esfuerzo del trabajador, del empresario, del profesional, del agropecuario, del comerciante, pareciera no rendir los frutos esperados. Una crisis que pone en jaque nuevamente, la confianza de los ciudadanos en el Estado y en la política como herramienta de cambio”.

“A lo largo de la historia es una constante aun no resuelta la lucha entre un modelo de país con desarrollo económico y justicia social, a partir de un proyecto soberano, conducido por un Estado presente; contra otro modelo que pretende transformarnos en el supermercado del mundo y que adopta de manera irreflexiva modelos económicos alejados de nuestra realidad”.