En la Argentina, el suelo es la principal fuente de ingresos y es motorizador de  la economía nacional. Se trata de un recurso estratégico para el desarrollo sustentable de los ambientes en regiones semiáridas. Dentro de ese contexto y en el marco de la “Semana de la conservación del suelo” que tiene como fecha insigne el 7 de julio de cada año, se llevó a cabo hoy en el flamante salón de reuniones del Colegio de Ingenieros Agrónomos de La Pampa, con sede en General Pico, una jornada con participación interdisciplinaria.

Desde las 14 y hasta las 17:30 especialistas de la Provincia y productores debatieron sobre las novedades en materia de investigación del recurso, como así también sobre las normas vigentes que procuran establecer una preservación eficiente. La jornada contó con la presencia institucional del Ministerio de la Producción a través de la Dirección de Agricultura, a cargo del ingeniero agrónomo Carlos José Ferrero, quien hizo una breve referencia de las estrategias y políticas activadas desde el ministerio a favor del control cualitativo de los suelos pampeanos.

“Esta es una actividad que tiene continuidad, el Colegio organiza anualmente esta jornada que sirve, además, para reconocer el trabajo de los técnicos. Desde el ministerio hacemos bastante hincapié en la legislación específica que tiene la provincia de La Pampa respecto al cultivo de maní, la forma en que se trabaja ese cereal, comunicamos la cantidad de hectáreas que se realizan anualmente, en qué departamentos están ubicadas las plantaciones y demás. Y otro punto que nos ocupa es la fertilidad de los suelos, la Provincia trata constantemente de recabar información a través de los planes de siembra que presentan los productores con los análisis de suelo, también con los trabajos de campo de nuestros técnicos, lo cual nos ha permitido observar que la calidad de los suelos viene decayendo” señaló el funcionario.

En ese aspecto, y dentro de las jornadas temáticas, desde el ministerio de la Producción se trata de “concientizar y alentar al productor de que fertilice, a que trate de reponer la cantidad de nutrientes que se van en cada una de las cosechas. Hoy en día el precio de los granos están bastante alentadores como para poder fertilizar sin perder ganancia, así que esperamos esa respuesta de parte de los productores” prosiguió.

Apuntando al maní

El cultivo del maní a nivel nacional, por los efectos no deseados que genera su siembra en el suelo,  continúa siendo materia de debate en diversos ámbitos. Al respecto, Ferrero tomó posición al señalar que “es como toda actividad sujeta a buenas o malas prácticas, la forma en que se realiza en La Pampa podría decir que no perjudica al suelo, coincidimos que es una actividad agresiva sobre todo en la parte de la cosecha porque el maní se arranca de una forma bastante particular haciendo que el suelo pierda la estructura. Pero existe una legislación vigente que obliga al sembrado de un cultivo de cobertura y tener la franja para evitar erosiones, por lo que todas esas cuestiones están amortiguadas.

De hecho los productores maniceros son productores que cumplen con la legislación, prácticamente no hemos tenido problemas con el sembrado de maní, ellos declarar sus hectáreas y hacen las franjas y coberturas como corresponden, en ese sentido estamos tranquilos. De hecho se nota que funciona porque las provincias de Córdoba y San Luis han adoptado el mismo sistema de coberturas a los lotes una vez que el maní es arrancado. Haciendo las cosas bien no es un cultivo que tenga inconveniente” afirmó.

Del mismo modo respondió a la consulta sobre el sistema de siembra directa y el impacto de la misma sobre los suelos pampeanos al exponer que “como toda actividad que se lleva a sus límites tiene sus pro y sus contras, toda actividad o esquema que se haga correctamente no debería ser un problema.

Existe, además, una diferencia entre siembra directa o sembrar directamente, mucha gente lo que hace es esto último: siembre directa no es hacer un barbecho químico y sembrar arriba; siembra directa tiene todo un proceso que va acompañado a una rotación de cultivo y eso queda a la estructura de suelo. Si no hacemos la rotación de cultivos como corresponde, el suelo termina teniendo problemas de compactación o infiltración, pero no es consecuencia de la técnica, sino de una mala aplicación de la técnica. En definitiva, desde la provincia estamos convencidos de que el productor pampeano cuida el suelo” concluyó.