La intendenta Fernanda Alonso firmó un convenio de colaboración y cooperación con el Comité de Vigilancia de la Zona Franca de General Pico. La rúbrica, que tuvo lugar en la Sala de Reuniones del Palacio Municipal, tiene como objetivo optimizar la labor administrativa.
A través de ello, el municipio asume la responsabilidad de gestionar y otorgar las habilitaciones comerciales correspondientes a las empresas que ya operan en el predio, así como de aquellas que se radiquen en el futuro, siempre en el marco de la normativa vigente y en coordinación con las disposiciones específicas que regulan el funcionamiento de la zona franca.
La vigencia del convenio será de tres años a partir de la fecha, con renovación automática por igual período, lo que brinda previsibilidad y continuidad a las acciones articuladas.
La Zona Franca constituye un espacio clave para el desarrollo productivo, la radicación de nuevas inversiones y la generación de empleo de calidad. Su fortalecimiento como ámbito propicio para la actividad empresarial permite consolidar a la ciudad como un polo logístico y comercial de referencia, favoreciendo la competitividad, la innovación y el crecimiento económico local y regional.
Estuvieron presentes, además, el secretario de Economía, Luis Anconetani; el presidente del Comité de Vigilancia de Zona Franca, Germán Daniel Luqui; la directora de Relaciones Institucionales del Comité de Vigilancia de Zona Franca, Alejandra Alonso y el director de Comercio, Andrés Maidana.
Trabajo conjunto
Al concluir el encuentro, el secretario Luis Anconetani manifestó: “Con este acuerdo buscamos acompañar la gestión de las empresas en lo que respecta a su habilitación comercial”.
“Esto surgió ante la necesidad puntual de una empresa radicada de presentar su habilitación comercial a los fines de una certificación de calidad, por lo que hace unos meses venimos dialogando con las autoridades de Zona Franca, y finalmente llegamos a la firma”, agregó.
“Este es un espacio muy importante para Pico, por lo que estamos constantemente en contacto conociendo los beneficios que tiene la zona franca piquense y acompañando a aquellas empresas que analizan establecerse en la ciudad, o alguna que analiza un cambio de radicación, mencionó.
Para cerrar, valoró la evolución que ha tenido este sector. “Ha crecido mucho, hoy cuenta con más de 500 empleadas y empleados, algo que resulta significativo para el impulso productivo de la localidad”, finalizó.
