La Pampa dejó de recibir más de $18 mil millones en el primer bimestre por la baja del consumo

La merma en la recaudación del IVA redujo los envíos por coparticipación. El impacto alcanza también a los municipios y tensiona las finanzas provinciales.

El freno del consumo empieza a reflejarse con fuerza en las cuentas públicas de La Pampa. Solo en enero y febrero, la Provincia resignó $18.328 millones en transferencias automáticas desde la Nación, de acuerdo con un informe difundido por el diputado de Unión por la Patria Guillermo Michel.

En febrero, la merma rondó los $9 mil millones, cifra similar a la registrada el mes anterior. El dato cobra dimensión si se lo compara con compromisos estructurales del Estado provincial: el monto perdido equivale a casi la mitad del medio aguinaldo de los empleados públicos, estimado en unos $35 mil millones.

IVA en retroceso, coparticipación en baja

El principal factor detrás del recorte es la caída en la recaudación del Impuesto al Valor Agregado (IVA), uno de los tributos que más aporta al esquema de coparticipación federal. Cuando el consumo se contrae, el IVA disminuye y, en consecuencia, se reducen los fondos que la Nación distribuye a las provincias.

Según el mismo reporte, en el primer bimestre las jurisdicciones provinciales en su conjunto dejaron de percibir cerca de un billón de pesos por la caída de ingresos nacionales.

Efecto en cadena

En La Pampa, el impacto no se limita a la administración central. Parte de esos recursos se redistribuye entre unas 80 localidades, por lo que la disminución también compromete las finanzas municipales.

A ese escenario se suma otro componente: la retracción real de los impuestos provinciales y de las tasas locales, también vinculada al menor nivel de actividad. El resultado es una presión simultánea sobre ingresos y obligaciones.

Porque mientras la recaudación se achica, el gasto estructural permanece: salarios, servicios esenciales, insumos, programas sociales, compromisos con proveedores y obras en ejecución continúan demandando recursos.

Un contexto nacional adverso

El panorama fiscal a nivel país tampoco ofrece señales de alivio inmediato. De acuerdo con datos oficiales, la recaudación real cayó 7,6% en enero y 9,7% en febrero, lo que redujo tanto los ingresos de la Nación como los montos transferidos automáticamente a las provincias.

En ese marco, el desafío para La Pampa será sostener el equilibrio financiero en un contexto de menor actividad económica y menor flujo de fondos. La desaceleración ya dejó huella en las arcas públicas y obliga a recalibrar la gestión.

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