El actor Luis Brandoni murió a los 86 años luego de permanecer internado durante varios días tras sufrir una caída en su domicilio. La noticia fue confirmada por el productor teatral Carlos Rottemberg y generó conmoción en el ambiente artístico.
Brandoni había sido hospitalizado tras el accidente doméstico y su estado de salud se agravó en las últimas jornadas, lo que derivó en su fallecimiento durante la madrugada de este lunes.
Si bien no se difundieron detalles médicos oficiales, trascendió que la caída le provocó complicaciones que resultaron determinantes en su evolución. El actor permanecía bajo atención médica desde hacía varios días.
Desde el Multiteatro, espacio vinculado a Rottemberg, expresaron el impacto de la noticia con un mensaje en redes sociales: “Se va el último primer actor de una generación inolvidable”, destacando su figura dentro de la cultura nacional.
Fue actor, dirigente sindical y militante político. Nacido como Adalberto Luis Brandoni el 18 de abril de 1940 en Dock Sud, Buenos Aires, consolidó una trayectoria de más de seis décadas en el arte y la política argentina. Su legado abarca desde clásicos del cine argentino hasta la defensa de los derechos laborales, marcando a varias generaciones de colegas, espectadores y militantes.
Una carrera consagrada en cine, teatro y televisión
Brandoni construyó el arquetipo del actor argentino, eligiendo papeles en obras y películas emblemáticas. En el cine participó de 60 películas y formó parte de títulos como La Patagonia rebelde, La tregua, Juan que reía, Seré cualquier cosa pero te quiero, Cien veces no debo, Darse cuenta, La Odisea de los giles, El cuento de la comadreja y Esperando la carroza; en esta última, su frase de las tres empanadas se transformó en parte del imaginario colectivo, aunque él siempre la consideró como una escena más triste que graciosa.
En televisión tuvo 25 participaciones, algunas en ciclos populares como Mi cuñado junto a Ricardo Darín, en la que interpretó a un inolvidable Roberto Cantalapiedra; Buscavidas, un vendedor ambulante con el actor chileno Patricio Contreras; Durmiendo con mi jefe, con Guillermo Francella, cuyo personaje fue Enzo Tempone; Un gallo para Esculapio, en la que tomó el rol de de Marcelo Chelo, el jefe de una banda de piratas del asfalto, y El hombre de tu vida, otra vez compartiendo los roles protagónicos con Francella, donde interpretó a un entrañable sacerdote, el padre Francisco.
Su último gran éxito en la pantalla fue Nada, una serie estrenada en 2023 por la plataforma Star+. Allí, Brandoni compartió cartel con Robert De Niro, a quien conoció a través de Lito Cruz, muy amigo del actor estadounidense. La amistad con De Niro se intensificó en 1986, cuando viajó a Nueva York para filmar una parte de Made in Argentina. “Tenía una escena con un actor norteamericano que había ido a cenar a un restaurante que era De Niro. Le preguntó qué hacía por allá, y este actor le contó que estaba filmando con un tal Brandoni y De Niro le dijo: ‘¡Brandoni! Decile que me llame’. Era porque estábamos en vísperas de Nochebuena, un 21 de diciembre, y él temía que yo pasara las fiestas solo, o con el equipo de producción. Así que quería invitarme a su casa, y fuimos con Martha (Bianchi) y una de mis hijas a su casa a pasar Nochebuena. Ahí surgió una relación y nos vimos muchas veces, de hecho la última vez que vino a Buenos Aires estuvo en mi casa”.
Pero fue en el teatro donde más se lució. Una determinación clave fue la que tomó mientras formaba parte del elenco de La pucha, escrita por Oscar Viale, en 1969. Allí decidió las obras de dramaturgos argentinos serían su opción a la hora de trabajar. En teatro,dejó un sello indeleble en Stéfano, La Fiaca, Chúmbale, Convivencia, Segundo tiempo, Gris de ausencia, El pan de la locura y Made in Lanús (como actor y director) y Parque Lezama (también en cine, y en ambas ocasiones dirigido por Juan José Campanella) entre casi 70 títulos.

Militancia, exilio y compromiso político
Desde 1962, Brandoni participó en la Asociación Argentina de Actores, siendo elegido Secretario General una década más tarde. Su gestión estuvo marcada por la defensa de derechos laborales, la solidaridad y la militancia gremial, aunque también le costó amenazas, atentados y un secuestro en 1976. En el año 2021, confesó en la mesa de Juana Viale: “Me fui después de 55 años y de haber sido secretario general durante 11. Dejé de ser socio porque no me representa a mi, ni a otros actores argentinos… se transformó en la Asociación ‘Kirchnerista’ de Actores”.
La hostilidad política de la década del setenta lo obligó a exiliarse en México en 1975 tras amenazas de la Triple A. Volvió al país diez meses después, impulsado por la nostalgia personal y deportiva. Sobre el exilio, manifestó: “Viví muy mal el exilio, me fui por poco tiempo… A los diez meses volví porque no aguantaba más. También porque River volvía a ser campeón y necesitaba estar ahí”, recordó en una entrevista para Infobae.
Su identificación con la Unión Cívica Radical (UCR) se consolidó en 1982, tras leer “La cuestión argentina” de Raúl Alfonsín. En tiempos de dictadura, ofreció su casa para reuniones clandestinas con Alfonsín, quien luego lo convocó como asesor ad honorem en temas culturales durante su presidencia. Brandoni fue electo diputado provincial en 1997,candidato a senador en 2005, acompañó a Ricardo Alfonsín como candidato a vicegobernador bonaerense en 2007 y se postuló como precandidato a senador suplente en 2013. En la actualidad era parlamentario del Mercosur por Argentina. “Hice política durante muchos años de mi vida y no dejé de ser decente”, reivindicaba.
Su visión sobre el sindicalismo y la política era crítica y autocrítica, y no ocultaba sus frustraciones: “La política es una tara muy complicada. He tenido una participación directa en la política nacional, más allá de mi militancia y tuve algunas satisfacciones y muchas frustraciones. Aunque eso ocurre con todos los políticos”.
