El fiscal general porteño asumirá este jueves al mediodía. Santiago Viola será el viceministro. En el Gobierno niegan que el recambio implique una disputa en el “triángulo de hierro”.
Juan Bautista Mahiques asumirá este jueves a las 12 como nuevo ministro de Justicia, en un acto en el que conocerá formalmente al presidente Javier Milei y que contará con la presencia de magistrados y fiscales que respaldan su designación.
El desembarco del actual fiscal general de la Ciudad de Buenos Aires se produce tras la salida de Mariano Cúneo Libarona, quien había decidido dejar el cargo semanas atrás. La oficialización del relevo abrió especulaciones sobre el equilibrio interno dentro de La Libertad Avanza, aunque desde la Casa Rosada buscaron desactivar versiones de conflicto.
En la nueva estructura lo acompañará Santiago Viola, apoderado de La Libertad Avanza y dirigente cercano a Karina Milei, quien asumirá como viceministro. Viola reemplazará a Sebastián Amerio, funcionario alineado con el asesor presidencial Santiago Caputo.
Los puentes políticos
En el oficialismo señalan que el vínculo entre Mahiques y la conducción libertaria se consolidó a través de Martín Menem, titular de la Cámara de Diputados, quien habría facilitado los primeros contactos con Karina Milei y, luego, con el Presidente.
Antes de su jura, el futuro ministro mantuvo reuniones con el jefe de Gabinete, Manuel Adorni, para coordinar la transición y los lineamientos de gestión.
Reacomodamiento sin ruptura
Con el recambio, distintas voces dentro del oficialismo se apresuraron a negar que se trate de una pulseada entre los sectores que orbitan alrededor de Karina Milei y Santiago Caputo, figuras centrales del esquema de poder libertario. Según explican, la definición del nuevo ministro fue conversada y consensuada.
En ese marco, también circuló la versión de que Amerio podría ocupar otro rol dentro del Estado, aunque por ahora no hubo confirmaciones públicas.
El Gobierno intenta mostrar que el movimiento en Justicia responde a una reorganización estratégica y no a un enfrentamiento interno. Más aún después de las últimas victorias parlamentarias del oficialismo, que fortalecieron la posición del Ejecutivo en el Congreso.
Con Mahiques al frente, la cartera inicia una nueva etapa. El desafío será sostener la agenda de reformas judiciales y, al mismo tiempo, preservar el delicado equilibrio político dentro del oficialismo.
